BLOG — Pag 5

Últimas publicaciones  


cambio de hora
26 / Marzo / 2022
Benjamin Franklin (político, inventor y científico) fue el primero quien, en 1784, propuso un cambio de hora para ahorrar energía. Se dio cuanta que al levantarse a las 6 de la mañana el sol ya brillaba con fuerza, perdiendo así horas de luz. Pero no fue hasta 1916 cuando se realizó el primer cambio de horario en Estados Unidos. En España, el primer cambio de hora se realizaría dos años después: en abril de 1918. Pero debido a la guerra, el horario tuvo diversas modificaciones hasta que Franco decidió que España debía tener la misma hora que Alemania (no entraremos en detalles); y, en 1973, el cambio de hora se hizo del todo oficial y definitivo.

Es evidente que tenemos más vínculos con el horario de Londres que con el de Alemania pero, una vez más, la ciencia tiene poco que hacer cuando la economía no va de su lado (muchos de estos cambios de horario se hicieron debido a la crisis del petróleo). Sabemos que es más inteligente tomar medidas de ahorro energético a través de las energías renovables y dejar de lado el tema del cambio horario, pero...

Se han hecho muchos estudios sobre cómo nos puede afectar estos cambios a nivel fisiológico y mental. El más evidente es una alteración en los niveles de melatonina (hormona que nos ayuda a regular nuestros estados de vigilia y sueño en función de la luz solar), y que podría provocar diversos síntomas que varían según cada persona.

Como anécdota, os diré que hay algunos estudios que apuntan a la posibilidad de que en los cambio de horario que se realizan en primavera se produzcan más infartos de miocardio, más accidentes de tráfico y más suicidios. Sólo cómo anécdota.

No estoy muy de acuerdo con el cambio de hora pero, dicho esto, y teniendo en cuenta que la mayoría de las personas pasan las noches pegados al televisor, enganchados a su teléfono móvil o al ordenador, tampoco creo que el problema de la melatonina vaya a ser precisamente un simple cambio de horario... Quizás lo que sucede es que a veces nos es más fácil quejarnos de lo que hacen los demás que fijar nuestra atención en lo que hacemos nosotros mismos. Entre los malos hábitos, el estrés que llevamos todos/as encima y el cambio de estación (alergias, polución, etc), creo que el cambio de hora será una buena cabeza de turco.

ansiedades
08 / Marzo / 2022
La ansiedad es una reacción normal que nos ayuda a afrontar las situaciones de estrés. Ahora bien, cuando se convierte en una sensación de miedo excesivo e irracional, pasa a convertirse en un trastorno discapacitante que debemos tomar en consideración. Hablamos de un trastorno de ansiedad generalizado (TAG) cuando se trata de una situación crónica que alberga una preocupación excesiva e incontrolable a situaciones comunes de nuestro día a día. Los síntomas más comunes que podemos observar en estos casos son: tensión muscular, sudoración, manos frías, dificultad para tragar, malestar intestinal o diarrea, cansancio, somnolencia, insomnio...

Diferenciamos este tipo de ansiedad de la aguda, ya que ésta última se produce de forma brusca, con un malestar muy intenso que alcanza su máximo en unos 10 minutos y donde sus síntomas son más bien: una tremenda sensación de peligro o de muerte inmediata, palpitaciones, temblores, dificultad para respirar, dolor torácico, mareo o vértigo, hormigueos, escalofríos...

Solucionar estas crisis es muy importante para equilibrar de nuevo nuestra mente y nuestro cuerpo, y poder volver a iniciar una vida sana. Para ello, es fundamental el apoyo psicológico que puede ofrecerte la Terapia breve, donde sólo un profesional cualificado y con experiencia podrá enseñarte a controlar estas crisis de ansiedad y cómo eliminarlas. Así mismo, el masaje terapéutico que realizo en mi consulta os ayuda, y mucho, a eliminar la tensión excesiva de vuestra musculatura, a mejorar la circulación sanguínea, a relajaros, mientras que complementar el masaje con acupuntura nos da el magnífico aporte de equilibrar nuestra energía interna, fortaleciéndola, y ayudándonos a nivel físico y mental.

oler
01 / Marzo / 2022
Hoy en día, creo que existe demasiada realidad en nuestras vidas y que queremos abarcarla todo el rato y a toda costa. La exuberancia de información (hiperinformación), está provocando que cada vez que tomemos una decisión seamos conscientes de que abandonamos muchas otras que también hubiéramos querido realizar. Y esto, sólo logra provocarnos una sensación de insatisfacción continua... La ansiedad que observo muchas veces en vuestras espaldas denota un estado continuo de alerta que aumenta la tensión muscular y el dolor. El problema es que nos hemos acostumbrado a ello y lo hemos normalizado (el querer abarcarlo todo, no el dolor), y buscamos soluciones mágicas e inmediatas para seguir abarcando más y más...

Quizás ha llegado un momento en que la sociedad tiene demasiadas cosas: demasiados viajes por hacer, lugares a donde ir, demasiadas comidas exóticas por probar, personas por conocer, películas y series que ver, experiencias que vivir... Y quizás, sólo quizás, pronto pasemos de tener mucho a no tener nada; y os aseguro que los extremos nunca fueron buenos.

Anteponer la salud de uno mismo saboreando las pequeñas cosas ha sido siempre un claro ejemplo de sabiduría y humildad. El ser humano puede vivir en paz y ser feliz con poco, pero sin una consciencia global de las leyes más básicas iremos repitiendo los mismos errores una y otra vez. Relajaros, tomad aire, disfrutad de lo poco, que es mucho, y trasladad el bienestar que experimentáis en mi consulta de masajes a vuestra vida exterior: contagiad la salud y el buen humor.

sociedad
08 / Marzo / 2022
Cuando uno observa nuestra sociedad se da cuenta de que dista mucho de un estado de calma y felicidad. En realidad, como acupuntor y apasionado de los textos clásicos, me viene siempre a la memoria un pasaje de Chuang Zi que dice:

«Las manos y los pies tienen tareas diferentes; las cinco vísceras tienen tareas diferentes. Nunca se asocian entre sí, sino que los cientos de pares [del cuerpo] se juntan con ellas en una unidad común. Por tanto, se asocian en no asociación. Nunca se fuerzan a sí mismos a cooperar y, no obstante, con y sin, todos se completan entre sí. La cooperación de los componentes del organismo no es, por tanto, forzada, sino absolutamente espontánea, incluso involuntaria».

Si nuestra sociedad tuviera la sazón suficiente como para observar la naturaleza y aprender de ella, si pusiera en práctica lo aprendido a favor de uno mismo y del bien común, nuestra sociedad sería muy distinta. Nuestra mirada debe ir más allá del individualismo. Debemos ser eficientes por nuestro bien, y por el bien de los demás.

Primavera
08 / Marzo / 2022
La primavera solía venir acompañada por un cambio brusco del clima, con tormentas y el estruendo de los truenos. Según la Medicina China, ésta corresponde al elemento Madera. El viento es la manifestación más específica de la primavera, provocando enfermedades con un principio brusco, y con cambios y variaciones imprevisibles. Cuidado con las crisis emocionales, ya que tienden más a florecer en esta época del año. La primavera corresponde al Hígado que tiene una relación Biao-Li con la Vesícula Biliar. Estas dos vísceras se relacionan mucho con los ojos, las uñas, los tendones y los músculos, y por ello en consulta suelo ver personas con síntomas como: fragilidad de las uñas, irritabilidad, enfados con facilidad, impaciencia, calambres, dolores intestinales...

El hígado almacena la sangre, y es por ello que si no lo cuidamos correctamente podemos ocasionar estancamiento de sangre que se convertirá a la larga en trastornos en la menstruación.

En primavera, la afectación del Hígado puede ocasionar problemas por un exceso de la energía Yang: alergias, dolor de cabeza, taquicardias, ansiedad, dismenorrea, problemas con la tiroides, conjuntivitis... O trastornos por un vacío de la energía del Hígado como: trastornos digestivos, mal aliento, fatiga constante, temblores o espasmos, hipotensión, mareos o vértigos, miopía, varices, hemorroides, etc.

musculo
26 / Febrero / 2022
Nuestras fibras musculares están compuestas de proteínas como la actina, la miosina, la tropomiosina, la mioglobina, etc. Las contracciones que realizamos durante todas nuestra vida (concéntricas, isométricas o excéntricas), se producen gracias a este tipo de proteínas. Además, hay dos tipos de fibras: las blancas y las rojas. Las fibras rojas (tipo 1) tienen una velocidad de contracción lenta y una gran resistencia aeróbica. Es decir, pueden mantener su actividad durante un tiempo más prolongado. Actividades como la natación, al ciclismo y el atletismo nos ayudan a tener más resistencia muscular.

Por otro lado, las fibras blancas (tipo 2) se basan en una resistencia anaeróbica y están especializadas en realizar grandes esfuerzos durante un breve período de tiempo. Son estas fibras precisamente las que causan una mayor acumulación de ácido láctico en las articulaciones haciendo que nos fatiguemos antes.

Los desgarros musculares suelen encontrarse más en las fibras musculares blancas que en las rojas, extendiendo la lesión al tejido conectivo o a los vasos sanguíneos que rodean la zona afectada. Cuando los desgarros son débiles (grado 1), y tras haber hecho un breve período de reposo, los masajes serán sin duda de una gran ayuda para recuperar la movilidad y la buena forma.

Haz ejercicio. Calienta y estira la musculatura antes de y después de practicar cualquier deporte. Hidrátate y cuida tu alimentación. Visita a tu masajista de confianza de vez en cuando... De esta forma evitarás cualquier tipo de lesión.

anclajes
05 / Octubre / 2021
El premio novel de Medicina en 1904 realizó un experimento con su perro. Cada día, hacía sonar una campanilla y a continuación le daba de comer a sus perros. Tras repetirlo en varias ocasiones descubrió que con solo hacer sonar la campanilla los perros ya salivaban, aunque no tuviesen la comida delante suyo. En psicología, a este tipo de anclaje se le denomina: «reflejo condicionado».

Lo que no sabemos es que en nuestro día a día, cada uno de nosotros está condicionado de alguna manera por muchos de este tipo de anclajes. El olor a café por las mañanas parece que ya nos activa y nos hace sentir mejor, comprar un número de lotería, el olor de un perfume determinado, el aroma del pan tostado… Pero no todo es tan inofensivo. Hay anclajes que nos hacen sufrir, como por ejemplo aquellos recuerdos de experiencias desagradables. Si tu primera relación con un chico fue traumática, quizás tengas miedo de volver a tener otra o, al tenerla, sufras ansiedad porque despertamos esas asociaciones internas (esos anclajes), que seguimos arrastrando en la actualidad.

Durante toda la vida vamos creando dichos reflejos condicionados sin apenas darnos cuenta: alegrarnos cuando suena el timbre del colegio, ponernos de los nervios cuando oímos el sonido de un mensaje de Whatsapp, alegrarnos cuando el sonido que suena está asociado al chat de mi mujer (sin antes haber leído los mensajes)…

Cuando era joven, me preguntaba si todas esas personas que llevan colgantes y pulseras con cuarzos, amatistas, con el típico ojo de tigre, lo hacían porque creían en sus propiedades o sencillamente lo hacían porque les hacía sentir más seguros. Lo mismo me pregunto con los tatuajes que ahora están tan de moda…