Qi Gong | Chi Kung

La gimnasia china para la salud y la longevidad



Vitamina D
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El Qi Gong es una gimnasia energética que forma parte de la Medicina Tradicional China. Consta de diversas posturas, ejercicios y técnicas respiratorias que crean un flujo de energía que sigue a todo el cuerpo y al espíritu de cada practicante. Para ello, es imprescindible practicarla todos los días e ir perfilando cada movimiento hasta que uno es capaz de sentirlo como algo propio, como parte fundamental de su propia vida. El Qi Gong reúne el movimiento, la consciencia y el ser, en un acto de paz y tranquilidad que invade al practicante a cada instante. Y, además, todo ello tiene una eficacia terapéutica para multitud de trastornos, siendo útil en una sociedad tan alterada como la nuestra.

Más de setenta millones de personas practican Qi Gong (Chi Kung) en China. Y, aunque su popularidad está creciendo desde ya hace años en nuestro país, la mayoría de personas siguen sin entender la raíz principal de dichas prácticas. Suelen utilizarlo como medio de relajación o meditación durante un breve tiempo, sin lograr trasladar su enorme eficacia a sus vidas diarias.


¿Qué es el Qi Gong?

Cada vez más personas practican Qi Gong para mejorar su salud

El Qi Gong es como ducharse por dentro todos los días, dice Yves Réquéna, médico y uno de los profesionales más expertos en Qi Gong de hoy en día. Se trata de una práctica milenaria que trabaja sobre los meridianos (canales energéticos en los que se centra la Medicina Tradicional China), a través de movimientos lentos y precisos. La práctica regular de Qi Gong aumenta los linfocitos Cd4 y CD8 de linfocitos natural Killer, quienes nos ayudan a detectar virus, células malignas y a destruirlas.

Evidentemente, el Qi Gong no cura enfermedades muy evolucionadas o agresivas. Y más, cuando uno nunca lo ha practicado hasta el momento de sufrirlas... Pero, del mismo modo que sabemos que el estrés continuo perjudica a nuestro sistema defensivo y a nuestra salud, el Qi Gong (que produce calma, relajación y bienestar) produce un efecto beneficioso a nuestro estado de salud.



Historia del Qi Gong

Un arte milenario basado en la Medicina China

Qi Gong
Las referencias más antiguas se encuentran en el Nei Jing, una de las obras más importante de la Medicina Tradicional China. Existen ejercicios respiratorios documentados de la dinastía de los Zhou (1.100-221 antes de Jesucristo). Con los años, el Qi Gong fue adoptando diversas formas. Se conocen cuatro escuelas o corrientes distintas: taoísta, confunciana, budista y médica; habiendo muchas veces una relación directa entre ellas. También hay una práctica externa de Qi Gong y otra interna (denominada Nei Dan). Y, con los años, la práctica de estos ejercicios se incorporaron además las artes marciales.

Y es que cada ejercicio o técnica tiene una finalidad distinta. Por ello, el Qi Gong tanto es beneficioso para los jóvenes, los ancianos, para la gente que ppractica artes marciales, para los cocineros, para los que trabajan en una cadena de fábrica o para los profesores de meditación, los médicos... El Qi Gong, en definitiva, debe adaptarse a cada persona al igual que un buen vestido.


Qi Gong médico

El Chi Kung beneficia la salud de las personas

Este tipo de gimnasia tiene como finalidad lograr equilibrar el aspecto físico, el psicoemocional y el espiritual. Por ello, es normal sentirse muy calmada y relajado tras su práctica. El Qi Gong se realiza a través de movimientos lentos y controlados que no requieren un esfuerzo muscular elevado. Se deben hacer lo más relajadamente, tomando consciencia de cada movimiento y manteniendo un eje principal centrado en la respiración.

Sus beneficios terapéuticos son muy variados y puede practicarse en cualquier edad. Aumenta la capacidad de prestar atención, mejora la relajación y nos ayuda a controlar mejor las emociones. Además, tonifica los músculos, fortalece los ligamentos, los tendones y las articulaciones, aumentando también nuestro sistema de defensas y mejorando la salud de la persona que lo practica.




SUS DIFICULTADES:
acupuntura
La práctica del Qi Gong no es difícil. Por mi experiencia, lo más difícil es eliminar esos malos vicios que hemos ido acumulando durante todo el tiempo y que dificultan su práctica. Vivimos todo el día en tensión, ansiosos y con miedo. Como si cualquier cosa terrible nos fuera a suceder en cualquier momento. Hemos aprendido a vivir con una coraza a nuestro alrededor, desconfiando de los demás y permaneciendo en un estado de alerta continuo. Todo ello, es contrario al Qi Gong. Que mantiene una forma libre, calmada y centrada en nuestro alrededor. Abiertos al mundo sin temor, y adaptando cada movimiento con fluidez y sin temor.

Con los años, me he dado cuenta de que lo más difícil es ir soltando esa mochila de prejuicios que todos cargamos sobre nuestras espaldas, más que el hecho de aprender nuevas formas de vida más saludables para nosotros. Así que, si quieres aprender a relajarte y disfrutar del Qi Gong, primero deberás aprender a soltar esa mochila llena de estupideces...



La respiración

Una de las cosas más importante en tu día a día

Chi Kung
El aire que respiramos constituye nuestro Chi. Es aquel que empuja y nutre la sangre, y por ello es tan importante mantener una respiración correcta. Pero no sólo durante la práctica de Qi Gong, sino durante toda la vida. Nuestras emociones modifican de forma inconsciente nuestra forma de respirar. Por ejemplo, cuando uno tiene miedo, la respiración se hace corta y concentrada; y cuando una está contento es más amplia y abundante...

El principio, la respiración debe ser normal, sin intentar modificar el ritmo respiratorio. Al inspirar debemos imaginar el Qi del aire entrar por la nariz, sentir como desciende por el interior del tórax hasta llagar a nuestro vintre (Dan Tian). Evidentemente, el aire que respiramos no llega al intestino, pero sí que debe dar la sensación de llenar la zona media de nuestro cuerpo. A este tipo de respiración, la llamamos respiración abdominal. En la expiración, en cambio, debemos sentir el Qi realizar el movimiento inverso.
Se aconseja practicar esta respiración hasta que uno la tenga controlada, antes de empezar a trabajar los ejercicios de Qi Gong.




LA POSTURA DEL ÁRBOL
acupuntura
Es una de las posturas más sencillas cuando hablamos de Qi Gong estático. Se trata de ponerse de pie, con los pies bien apoyados en el suelo, con las piernas separadas a la distancia de los hombros y las rodillas un poco flexionadas. La espalda debe estar recta, y los brazos abiertos en semicírculo, como si estuvieras abrazando un árbol. Permanece así durante al menos cinco minutos (para empezar es más que suficiente) y hazlo todos los días. Verás como te llenas de vitalidad, con más energía y, con el tiempo, irás ganando fortalece física.

Este ejercicio tiene más variantes que lo hacen más complejo y efectivo. Pero es importante empezar por lo básico, para ir ampliándolo con el tiempo.



¿Cuántos ejercicios hay?

Cuidado en querer abarcarlo todo...

Hay cientos de ejercicios en Qi Gong. De hecho, cada escuela tiene los suyos. Yo llevo más de treinta años haciendo Qi Gong y sigo practicando los ocho movimientos clásicos de toda la vida. Y, aunque es cierto que practico otros de vez en cuando, no intento aprender muchos de nuevos. Y eso es algo que debemos entender. Hay muchas personas que quieren conocer todos los secretos del Qi Gong, y empiezan a practicar todos los ejercicios y a aprender todas las técnicas de todas las escuelas habidas y por haber. Desde mi punto de vista, eso es un tremendo error. Hay que aprender las bases bien. A respirar, y a practicar con ejercicios simples que, con el tiempo, se irán complicando a medida que los vamos saboreando mejor. No es la cantidad de ejercicios que hagamos lo que nos va a dar salud y beneficio, sino la calidad de estos.



Las ocho joyas

Empezar por el principio


¿Cómo puedo aprender Qi Gong?

Un buen profesor, y una práctica constante y decidida

Debes encontrar un buen profesor. Hoy en día, hay gente que enseña Qi Gong por todas partes y que no profundiza en su raíz. Personalmente, he aprendido lo poco que sé de Qi Gong con personas como Yves Réquéna o Mantak Chia que me han aportado muchos conocimientos. Recuerda: debes encontrar el tuyo siempre a través de la práctica y del buen uso del sentido común. Y con el tiempo, tu salud te lo agradecerá.
Xavier Turell Nebot

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