Mareos

Muchas personas sufren mareos cuando deben viajar, entiende por qué se producen y cómo solucionarlos...



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¿Tienes mareos? Cuando el mareo es puntual muchas veces no le damos importancia. Pero, cuando el mareo se repite todos los días, puede llegar a ser muy molesto. De hecho, los mareos pueden hacer que te sea imposible trabajar o, incluso, salir de tu propia casa para realizar tu vida con normalidad. Veamos en este breve artículo cómo tratarlos y qué podemos hacer.


¿Qué es el mareo?

Una de las afecciones más comunes en los cambios de estación

El mareo es un síntoma impreciso que podemos describir de distintas maneras. Para empezar, es importante saber diferenciarlo del vértigo. Cuando existe la sensación de que todo da vueltas alrededor de uno mismo, o de que es uno el que da vueltas, es lo que se denomina vértigo rotatorio. La persona suele tener náuseas y vómitos, y el vértigo empeora al mover la cabeza, mejorando un poco al cerrar los ojos. Este tipo de vértigo tiene su origen en una parte del oído interno llamada "laberinto" y que nos ayuda precisamente a mantener el equilibrio. Evidentemente, también pueden ocasionarlo algunas enfermedades, o provenir de una estimulación excesiva causada por viajar en automóvil, en barco o en avión.

En estos casos, también intervienen factores visuales y psicológicos. El mareo, en cambio, puede ser de dos tipos: tener una sensación de desmayo inminente, al producirse una bajada de tensión arterial al estar de pie (hipotensión ortostática), y que suele suceder en caso de padecer anemia, deshidratación, arritmias o problemas en las válvulas cardíacas; o a una sensación de inestabilidad. En el primer caso encontramos sudoración fría, sensación de calor y dolor de cabeza, mientras que en el segundo nos cuesta realizar tareas sencillas por incoordinación motora.


Mareos y Medicina Tradicional China

La acupuntura puede ser muy efectiva para tratar los mareos

acupuntura
La Medicina Tradicional China tiene en cuenta diversos factores que pueden contribuir a sufrir mareos, diferenciando los de tipo exceso y los que provienen de una deficiencia. En el primer caso, suele ser habitual un ascenso de Yang de Hígado debido a emociones como: la ira, la frustración, el resentimiento o el odio. Por otro lado, un estancamiento del Qi de Hígado prolongado por la tensión emocional puede dar lugar a Fuego y, al mismo tiempo, éste generar Viento, complicando todavía más los síntomas.

Si la causa del mareo es la Flema, solemos encontrar visión borrosa y una sensación de pesadez en la cabeza, al mismo tiempo que cuesta mucho concentrarse. En estos casos, se tendrá que reducir el consumo de alimentos grasos o productos lácteos. En caso contrario, encontramos deficiencia de Qi, de sangre o de la esencia de Riñón. Podemos distinguir una de otra ya que el mareo que proviene de una deficiencia es ligero y suele haber visión borrosa, mientras que el tipo exceso es mucho más intenso y puede causar pérdidas del equilibrio.



AYUDAS
acupuntura
Si vas a realizar algún tipo de viaje y eres propenso a los mareos, es recomendable no ingerir comidas copiosas, ricas en grasas o alcohol. No leas durante el trayecto. Busca un lugar donde haya el menor movimiento posible: en la parte central de un barco, junto a las alas si se trata de un avión, o al lado del conductor si vas a viajar en coche. La auriculoterapia es de gran ayuda en algunos mareos. Si sufres náuseas, puedes masajearte tú mismo el punto de acupuntura Neiguan (6MC), situado en la parte interna del antebrazo, a dos dedos de ancho de la línea de flexión de la muñeca. Si los mareos son fuertes, también puedes tomar algún tipo de medicamento que te haya recomendado tu médico, media hora antes de salir.



¿Por qué sufrimos mareos?

Conoce las causas de los mareos

En el oído interno existen tres órganos (utrículo, sáculo y los canales semicirculares), que envían información al cerebro sobre la posición de la cabeza en relación con la gravedad, al mismo tiempo que nos indican los distintos cambios posturales. Cuando alguien se mueve haciendo movimientos rotatorios exagerados, el líquido que hay en los canales semicirculares sigue en movimiento tras detener la rotación. Si la información de los ojos y la del oído es contraria, el cerebro no sabe qué ocurre exactamente y se produce el mareo. Si sufrimos mareos recurrentes, es importante visitar a nuestro médico para que realice un diagnóstico adecuado. Otro factor que debemos tener en cuenta es la tensión en la que se encuentra nuestra musculatura cervical y cintura escapular.

En la columna cervical hay receptores propioceptivos que están conectados al sistema vestibular, al visual, y con algunas áreas del sistema nervioso central. A menudo, personas que sufren mareos se quejan también de rigidez o dolor cervical. Una tensión extrema de la musculatura podría dificultar el flujo del sistema circulatorio hacia el cerebro, provocando este tipo de problemas; aunque siempre hay que descartar otras causas. En este caso, un buen masaje terapéutico relajará la musculatura y favorecerá la circulación de la sangre, siendo siempre necesario comprender el origen de la tensión (ya sea postural o psicológica) y hacer lo posible por corregirla.


¿Qué podemos hacer?

Remedios y soluciones naturales

remedios naturales
Las infusiones de jengibre contribuyen a mejorar los mareos. El Ginko Biloba favorece la microcirculación y aumenta la oxigenación de los tejidos más finos, como los del cerebro. Si el mareo se acompaña de náuseas y vómitos, la infusión de manzanilla y menta es idónea. En caso de vértigo es conveniente poner a la persona acostada en posición horizontal, en un sitio ventilado y que cierre los ojos. En mareos debido a la hipotensión, tumbad a la persona y levantarle las piernas, hidratarla y protegerla del calor. Los masajes realizados por un buen profesional suelen ser muy beneficiosos (cuando existe tensión cervical), al igual que la acupuntura. En mi consulta suelo combinar ambos métodos obteniendo buenos resultados pero, en caso de duda o de ver que no se evoluciona favorablemente, la visita al médico siempre es imprescindible.
Xavier Turell Nebot

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