Xavier Turell - Artículos -

Masajes y acupuntura en Sabadell



Xavier Turell

El reflujo gástrico




Se trata de una de las causas más fecuentes de dispepsia que hay en España...


Celebrar las fiestas de Fin de Año con la familia o los amigos suele ser motivo de alegría. Pero los abusos alimenticios que realizamos en dichas fechas, pueden ocasionarnos algún que otro dolor de cabeza; es el caso, sin duda, de la acidez de estómago. Es importante diferenciar la acidez de estómago, que es cuando el ácido gástrico y las enzimas digestivas alcanzan el principio del esófago provocando ardor en el tórax, del reflujo ácido, que surge cuando éste llega hasta la faringe. El reflujo gastroesofágico suele ser un problema en el esfínter esofágico inferior que, al no cerrarse adecuadamente, permite que la comida y el líquido retrocedan hacia el esófago. Entre sus manifestaciones encontramos: sensación de quemazón que sube desde el estómago hacia la faringe y que a menudo aumenta por la noche (al inclinarse, al tumbarse o al comer), eructación, regurgitación ácida o dificultad en la deglución. Los médicos suelen aconsejar la toma de antiácidos después de las comidas y a la hora de irse a dormir, aunque existen bloqueantes de receptor H2 histamínico, agentes promotilidad o inhibidores de la bomba de protones; evidentemente, todos ellos deben ser tomados con el consentimiento de un médico cualificado, ya que el reflujo gastroesofágico también puede tener otras causas, como una hernia de hiato.

¿Qué podemos hacer para mejorarlo? Muchas personas suelen tomar bicarbonato sódico para combatir dicha acidez. Se trata de un antiácido que, consumido con moderación no resulta perjudicial, pero hay que saber que un exceso puede ocasionar un considerable descenso de la acidez normal de la sangre, llegando a provocar otro tipo de problemas. Si la acidez es duradera, hay que visitar al médico. Otros remedios sencillos que pueden ayudarnos a reducir la acidez del estómago o los eructos es mascar chicle o beber pequeños sorbos de té. Realizar técnicas de relajación o de respiración suelen ser muy beneficiosos, contribuyendo a que el cerebro envíe menos órdenes nerviosas apresuradas. Fumar cigarrillos activa zonas del cerebro que también se estimulan al comer, algo que aumenta la producción de ácido gástrico sin ningún motivo real. Las hormonas del embarazo pueden tener sus consecuencias, igual que las mujeres que utilizan anticonceptivos con hormonas femeninas, ya que pueden tener como efecto secundario eructos con reflujo ácido. Se suele aconsejar evitar alimentos que reduzcan la fuerza del músculo orbicular del estómago que actúan en el esfínter, es decir: chocolate, especias picantes, alcohol, productos cargados de azúcar refinado, café, etc. Si bien es cierto que todas estas sustancias afectan a nuestros nervios, no necesariamente provocan en todas las personas los mismos efectos. De hecho, los últimos estudios demuestran que lo mejor es que cada cual pruebe qué alimentos le son más favorables y cuáles no. También hay estudios que apuntan a que el glutamato monosódico actúa sobre las terminales de los nervios vagales que controlan el esfínter esofágico, induciendo a su relajación. Teniendo en cuenta la enorme cantidad de alimentos que lo llevan: comida procesada, envasada, en condimentos, productos cárnicos, etc. te aconsejo que durante un tiempo dejes de tomarlo, aunque ello implique tener que ir al supermercado con una lupa para ir descifrando cada etiqueta...

"APRENDIENDO A COMER:
Solemos tener la costumbre de comer deprisa: mirando el televisor, pensando en las cosas que nos han sucedido hoy o en las que nos van a suceder mañana, hablando, alzando la voz, controlando a los niños, enfadándonos con ellos, con la pareja, con los amados suegros, atendiendo las llamadas de nuestro móvil, leyendo los mensajes que nos envían... Si no fuera por nuestro cerebro, ¡las muertes por atragantamiento sucederían todos los días! Hay que aprender a comer despacio, en silencio, masticando bien los alimentos, disfrutando de la comida y sin ocupar la mente en demasiadas preocupaciones. Comer deprisa contribuirá a que traguemos más aire junto a la comida, hará que nuestras digestiones sean más lentas y que sintamos esa sensación de adormecimiento después de comer, aumentando el estrés y la ansiedad. Tampoco abuséis de la comida pues, ya lo decía Miguel de Cervantes en el Quijote: «come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago...». "

XAVIER TURELL NEBOT -Quiromasajista-

En Medicina Tradicional China existen varias causas. La ira hace que el Qi de Hígado se rebele e invada al Estómago y al Bazo, perturbando así el ascenso de Qi de Bazo y el descenso de Qi de Estómago; de esta forma, se suele producir estancamiento en el Recalentador Medio y Flema. La tristeza y el pesar agotan el Qi de Bazo, Estómago, Pulmones y Corazón. Cuando el Qi es insuficiente debido al estrés emocional éste no circula bien, mostrando también síntomas de estancamiento. Este tipo de reflujo gastroesofágico es muy común en ancianos, donde será necesario tonificar el Qi de Riñón para proporcionar al Estómago el calor necesario para que el Qi descienda. También debemos tener en cuenta nuestra dieta ya que el consumo de grasas, los fritos, o productos lácteos, pueden conducir a la formación de Humedad en el Estómago. El consumo excesivo de comidas frías, muy calientes o alimentos agrios (que pueden generar Calor) deberá ser controlado. Por último, el exceso de trabajo (tanto físico como mental) debilita el Qi de Estómago, Bazo y Riñones. Por tanto, la combinación de todos estos factores más el estrés emocional contribuirán al desarrollo del reflujo gastroesofágico, sobre todo en los casos crónicos. El masaje específico para estos casos y la acupuntura, conjuntamente con todos estos consejos, contribuirán a mejorar los síntomas.

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