Xavier Turell - Artículos -

Masajes y acupuntura en Sabadell



Xavier Turell

El quiromasaje




Como masajista, es importante hacer comprender a la gente la importancia del quiromasaje y sus grandes beneficios.


Se denomina masaje al conjunto de manipulaciones metódicas aplicadas en menor o mayor intensidad sobre la superficie de la piel. El quiromasaje proviene del griego quiros, que significa literalmente mano, es decir, se trata de un masaje efectuado solamente con las manos, realizando una serie de técnicas: deslizamientos profundos, presiones, pases neurocutáneos, fricciones, pellizcos, vibraciones, percusiones, amasamientos, etc. El masaje se utiliza desde la más remota antigüedad, conociéndose su práctica en China y en varios países orientales. En la Grecia clásica ya se recomendaba a menudo el empleo de masajes con fines curativos, pero no es hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando el quiromasaje comienza a ser estudiado científicamente. En la actualidad, el masaje es algo habitual en nuestras vidas y nuestra cultura, aunque no todos los masajes tienen fines terapéuticos. El quiromasaje puede usarse con fines estéticos, higiénicos, terapéuticos y deportivos. La mayoría de profesionales incluyen el uso de aparatos para poder trabajar mejor algunas zonas del cuerpo y evitar lesionarse. Si bien es cierto que en algunos casos da muy buenos resultados, trabajar intensamente con las manos forma parte del verdadero profesional, y es gracias al tacto y a la sensibilidad adquirida con el tiempo, cómo el propio cuerpo nos va comunicando las zonas más afectadas y las técnicas a usar. Cada persona es diferente y cada masaje es un auténtico descubrimiento. Factores como el estrés, la tristeza o la rabia contenida, hacen que nuestros músculos se contracturen con mayor o menor facilidad, afectándonos física y mentalmente. Los movimientos bruscos están prohibidos en el quiromasaje, a no ser que quien realice las maniobras sea un osteópata titulado y sepa muy bien lo que hace. Personalmente, prefiero evitarlos... El masaje siempre se realiza en la misma dirección del músculo. Se suele comenzar haciendo movimientos suaves y proseguir más intensamente, activando la circulación sanguínea.

"Si tienes molestias en la espalda, te sientes cansado, estresado o notas tensión y contracturas en distintas zonas de tu cuerpo; si haces deporte y tienes calambres o agujetas, no esperes más en pedir hora y venir para disfrutar de un buen quiromasaje. No lo dudes, notarás todos sus beneficios contribuyendo a mejorar tu estado físico y psíquico.¡Pide cita hoy mismo!"
XAVIER TURELL NEBOT -Quiromasajista-

El quiromasaje se usa muchas veces para dar masajes relajantes, pero, el quiromasaje, es también un masaje de uso terapéutico. La presión que se ejerce en un buen quiromasaje debe ser precisa y controlada. Muchas personas identifican el tipo de masajes por el grado de dolor. Pero, para que un masaje sea efectivo a nivel muscular no es necesario sufrir. En mi consulta suelo encontrarme con pacientes que me dicen que el quiromasaje debería ser doloroso para que haga efecto, y eso no es del todo cierto. Veréis, cada persona tienen un límite del dolor distinto. Un masaje debe empezar de forma suave e ir profundizando con el paso del tiempo. Cuando más relajemos los músculos superficiales, más podremos ir trabajando músculos más profundos hasta llegar a las tan conocidas contracturas. Por eso, si realizamos un masaje relajante no vamos a profundizar demasiado y el masaje será entonces verdaderamente terapéutico a nivel muscular. Conforme vayamos relajando la musculatura, iremos acercándonos a la zona más afectada y dolorosa que concuerda muchas veces en aquellos puntos llamados: "puntos gatillo", es allí donde, al apretar, producimos más daño. La presión sostenida en puntos gatillo suele liberar la tensión acumulada y hace desaparecer las contracturas, aún así, sucede lo mismo cuando realizamos estiramientos musculares de cualquier forma, si nos excedemos, el músculo acabará contracturándose más. Por eso es importante ponerse siempre en manos de un buen profesional.


El quiromasaje y sus beneficios


El quiromasaje ayuda a evitar y a aliviar calambres, espasmos, mejorando la circulación sanguínea, el sistema linfático y, por ello, contribuye a trasportar mejor el oxígeno y aquellos nutrientes necesarios para las células, reactivando la eliminación de aquellos desechos metabólicos. Un buen quiromasaje contribuye a controlar mejor el dolor en casos como: artritis, neuralgias, lesiones musculares, ciáticas, lumbalgias, dolor de cabeza, espasmos musculares, etc. Se trata de una práctica que ayuda mucho en procesos de recuperación, en pacientes con algún tipo de enfermedad o con distintas lesiones.

Glóbulos rojos:
El masaje aumenta el número de glóbulos rojos en la sangre, tanto en personas sanas como en las que sufren anemias, y ayuda a liberar endorfinas dándonos una sensación de bienestar, combatiendo también el dolor. Recuerda cómo el quiromasaje activa la circulación sanguínea.

Quiromasaje y el sistema nervioso:
La estimulación de receptores nerviosos periféricos a través de técnicas de masaje como las de fricción (a través del rozamiento manual o con la ayuda de rodillos), percusión (ligeros golpeteos) o vibración, contribuyen a obtener reacciones reflejas que afectan a nervios vasomotores, órganos internos, y a mejorar la percepción del dolor y a relajar músculos de las zonas tratadas.

Quiromasaje y el sistema muscular:
La rigidez muscular nos indica falta de circulación sanguínea. El masaje favorece esa aportación de sangre y oxigenación de aquellos músculos implicados, los relaja y recupera. También alivia la inflamación ,elimina la acumulación de tejido conectivo y mejora las cicatrices. Contribuye a la mejora de aquellos pacientes que se quejan de falta de movilidad en algunos de sus miembros, gracias a una mejora de la circulación de la sangre, de la linfa, y al aportar una mejor nutrición de la piel, relaja y extiende los músculos, y calma los nervios.

Quiromasaje y el sistema circulatorio:
Podemos influir en los vasos sanguíneos ya sea mediante una función mecánica (presionando sobre estos mismos) o bien, mediante la acción refleja a través de nervios vasomotores. Para producir una dilatación casi instantánea, unos golpeteos serán suficiente, al igual que realizar técnicas de percusión, fricción o amasamiento. Aún así, cada persona es distinta y hay quien necesita más trabajo para activar la circulación sanguínea y hay quien, con muy poco, ya es suficiente. El masajista profesional debe valorar la reacción al ejercer el masaje sobre el paciente, e ir variando las distintas técnicas según el tratamiento.

La celulitis:
En la celulitis, el quiromasaje no hace milagros y no elimina totalmente los depósitos de grasa, aunque sí los disminuye. Por tanto, se recomienda cuando la persona sigue una dieta concreta y comienza a hacer deporte, ayudando a la reabsorción de líquidos intersticiales.


Efectos del quiromasaje:


El masaje induce a una relajación profunda y combate el insomnio
Alivia espasmos musculares.
Está aconsejado (por no decir obligado) a todos deportistas que se ejerciten con regularidad.
Beneficia a las personas con la presión arterial elevada.
Elimina el estrés, disminuye el cansancio, aumenta las energías.
Contribuye a aumentar la movilización de ciertas articulaciones.
Reduce el dolor, ayuda a mejorar esguinces y la mala circulación.

Durante un masaje, muchas personas suelen experimentar dolores o molestias en zonas no dolorosas con anterioridad. Esto es perfectamente normal, pues se trata de zonas con tensión, y ayuda al paciente a tomar conciencia de las zonas del cuerpo que debe tener en cuenta para no empeorar, y así, tener la oportunidad de cambiar viejos hábitos de su vida cotidiana.
El aceite utilizado para realizar quiromasajes puede ser de varios tipos, siendo el de almendra dulce el más común. Yo suelo usar un aceite con árnica montana, eucalipto, helianto e hipericum, debido a sus propiedades antisépticas, cicatrizantes, estimulantes, vasodilatadoras, y protectoras de la piel, todo depende del terapeuta y de sus propósitos con el masaje.
Problemas como el dolor de cabeza o mareos pueden tener su causa en la rigidez cervical. La ciática (entre otras cosas) puede provenir de una tensión exagerada del músculo piriforme, y más en personas que realizan deporte. En todos estos casos, o en una epicondilitis o si padecemos dolor de hombro, el quiromasaje podrá ayudarnos. Ahora bien, un masaje suave y relajante no servirá de mucho para paliar la situación, puesto que no profundizará lo suficiente. Muchas veces, será necesario un buen masaje terapéutico, profundo, para poder notar mejoría. Y, cómo no, teniendo siempre en cuenta el diagnóstico de un médico que realice todas las pruebas necesarias para su evolución.

Contraindicaciones:


Aunque los masajes suelen ser siempre beneficiosos para todo el mundo. No es conveniente realizar ningún masaje cuando hay inflamación aguda y notamos en la zona a tratar síntomas como: calor, dolor, tumefacción o impotencia funcional. Tampoco en procesos infecciosos acompañados de fiebre de 38ºC o superior, pues al realizar cualquier masaje aumentaríamos la circulación sanguínea y también el proceso infeccioso. En caso de un resfriado común se haría una excepción y no habría ningún inconveniente. Tampoco realizaríamos masajes cuando hay enfermedades de la piel, úlceras o quemaduras; y se debe tener especial cuidado en las mujeres embarazadas.






- Xavier Turell Nebot -
- MASAJISTA EN SABADELL -






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